jueves, 31 de julio de 2014

Extractos del diario de un Montañero - Punta de las Olas-Pico de Añisclo-Monte Perdido




26 y 27 de julio de 2014
Punta de las Olas (3002m.) – Soum de Ramond (3254m.) – Monte Perdido (3355m.)

Viernes 25 de julio de 2014 16:30h.- Salimos desde Madrid (Av. De América) Viaje sin incidentes hasta el albergue Guardalafuente en Buerba, al que llegamos hacia las 22:30h. Tomamos posesión de las habitaciones y transcurrido unos minutos empiezan a llegar los coches en que viajan aquellos que pararon a cenar por el camino.  Los que no pudieron salir de Madrid hasta bien entrada la tarde por sus obligaciones laborales, van dejándose caer a lo largo de la noche. más de la mitad del grupo llegará de madrugada y no los veremos hasta la hora del desayuno.


Sábado 26 de julio de 2014 05:15h.- Concierto de despertadores. Todo el mundo va desfilando por el baño y a las 05:45 estamos sentados los veinte en torno a la mesa para desayunar. No perdemos tiempo ya que aún habremos de desplazarnos hasta Nerín, estacionar los coches y subirnos al autocar que nos acercará hasta la misma cima de la sierra de las Cutas para desde allí, iniciar a través del paso de Cuello Gordo la marcha hacia nuestro primer objetivo: la Punta de las Olas. Parte del grupo continuará tras tocar cima hasta el Pico de Añisclo (Soum de Ramond) y, si es posible, hacer triplete de tresmiles ascendiendo además hasta la misma cima del Monte Perdido.

06:45.- Estacionamos el coche en un rellano de la carretera que deja espacio suficiente para que entre el autocar. La gran afluencia de excursionistas atraídos por el buen tiempo hace hoy necesario el apoyo de un furgón ya que las 40 plazas del bus no son suficientes para trasladar  a todos los que tenemos necesidad de subir a primera hora.  Nueve nos subimos a la furgoneta y dejamos al resto entrando al autocar. 

07:00.- El vehículo remonta la pista asfaltada, ganando altura sobre el valle de Vió y enlazando curvas una tras otra, algunas de ellas endiabladamente pronunciadas. Mientras ascendemos apreciamos el cambio de perspectiva sobre las laderas de bosque y los escasos grupitos de casas cuyos tejados, aún en sombras,  se empequeñecen a ojos vista al tiempo que la claridad del sol nos recibe en sus alturas.

07:15.- Por fin. Nos apeamos del furgón que inmediatamente regresa hacia el valle y tras una breve duda sobre la conveniencia de  esperar al resto, los que tenemos intención de complementar el programa con las dos cumbres adicionales, decidimos adelantarnos.
El cielo no presagia una evolución adversa. Ni una nube a la vista. La temperatura es fresca y la brisa calma. Progresamos hacia el NE por un sendero ascendente sobre terreno pelado hasta alcanzar la zona superior de las Cutas, a más o menos 2300m de altitud.



07:30.- Nos atrae la proximidad de un mirador colgado sobre el Valle de Ordesa (a nuestra izquierda) así que nos aproximamos al parapeto de piedra que se cierne sobre el precipicio y percibimos las grandiosas proporciones  de la garganta del Arazas  por cuyo fondo, a más de 600 metros por debajo, discurre el río aún privado de los rayos del sol. El entorno que lo flanquea aún es más impactante. Sobre las paredes del otro lado el verde intenso de los bosques se mezcla con el encadenamiento calizo de fajas, mallos, tozales y proas que, de izquierda a derecha describen un  arco progresivo hasta el circo que tapia este valle presidido por el gigantesco macizo de las Tres Sorores, es decir, la tríada geológica formada por las eminencias predominantes del Parque Nacional: Soum de Ramond, Monte Perdido y Cilindro de Marboré. La senda se dibuja sobre extensiones despejadas que nos conducen hacia el cierre del valle, a la derecha de las cumbres veteadas de nieve que aún se aguanta sobre las zonas más protegidas del sol.

08:13.- Progresamos sin apenas perder altura hacia el final del circo. Al fondo del mismo, la famosa cascada conocida como la Cola de Caballo, desparrama su melena plateada desde el barranco que media entre la Punta Tobacor (izquierda)  y los llanos de Góriz (a la derecha). Los estratos rocosos se tumban a uno y otro lado hasta topar con estrechos bancales de pasto aún empapado por el relente nocturno. Una bruma ingrávida levita desde el fondo de los cañones, conforme los rayos del sol van evaporando la humedad acumulada tras los chubascos tormentosos de los días previos a nuestro aterrizaje en el Pirineo. La sensación de altitud se acentúa y el rosario de pequeñas cumbres que se rinden a nuestros pies empieza a desprender columnas nubosas que nos recuerdan a las fumarolas de un volcán.

09:00.- Una vez superada la curva del circo, llegamos a un amplio collado que constituye el acceso más directo entre los valles de Añisclo y Ordesa, con la Punta Custodia a un lado y la Torre de Góriz y Punta de las Olas al otro. Aquí nos reagrupamos para acometer el primer objetivo de hoy para algunos y el definitivo para el resto. La Punta de las Olas (3.002m.) cuya base oriental forma parte, junto con la occidental de las Tres Marías, del vertiginoso cuello de Añisclo que  da acceso al Valle de Pineta desde la Fuen Blanca, cabecera fluvial del Valle de Añisclo.  Nos dirigimos de momento hacia la Torre de Góriz, Un gran tocón de roca que despunta sobre la ladera suroccidental del Pico de Añisclo ó Soum de Ramond. El sendero asciende hasta sus proximidades para, a unos cientos de metros antes de llegar a la base, iniciar su rodeo por la derecha hasta ganar un hombro pedregoso desde el cual  iniciamos el ataque definitivo a la Punta de las Olas. 10:30h







El grupo se ha distendido. En el momento en que los primeros ya están avanzando a lo largo de la fuerte pendiente de piedra menuda que nos encara con el promontorio rocoso de la cumbre, algunos están saliendo desde el collado amplio bajo la Punta Custodia. El ascenso es pronunciado y uniforme, en diagonal por la espalda de la montaña, hasta toparnos con un escalón rocoso que salvamos con una trepada poco difícil hacia la derecha y cuya salida desemboca sobre arista compacta a unos cincuenta metros de la cima. Son las 11:05h.



Panorámica impresionante sobre los tres valles principales del Parque Nacional. Al SE Pineta y al Sur-Suroeste los de Añisclo y Ordesa sucesivamente. Tras la Punta de las Olas destaca la desolada pirámide del Soum de Ramond aún orlada por varios neveros que inevitablemente habremos de superar para coronar su cima. No perdemos más tiempo. Iniciamos un rápido descenso por la cara oriental de la Punta hasta alcanzar un collado intermedio entre esta y la esbelta torre del Baudrimon. Tras atravesar un pequeño nevero nos reagrupamos en la base de otro mucho mayor que se descuelga desde la misma cumbre del Añisclo. Allí paramos lo indispensable para calzarnos los crampones y despojarnos de las mochilas y subir más ligeros.


Son las 12:45 cuando tocamos la cima. Amplia panorámica al noreste sobre Pineta y el conjunto, enfrente,  de la Peña Blanca, la Robiñera y la Munia  sobre  el basamento de los Llanos de la Larri. Siguiento la línea natural del macizo hacia el Oeste, el Monte Perdido nos tienta con sus palas nevadas y su inequívoca mole estratificada en forma de pirámide. Definitivamente trataremos de completar el triplete.






Aprovechamos la llegada de gente para intercambiar cámaras y hacernos fotos de cumbre, 13:00.- Descendemos por la cara N. a lo largo de un gran nevero y son las 13:20 cuando estamos al lado de las mochilas.
Unos minutos tan solo para comer e iniciamos el  descenso hasta la base de una pala ancha y empinada que culmina a la izquierda en el Cuello de Monte Perdido, apenas una brecha entre las moles de éste último y el Añisclo. La nieve tiene consistencia suficiente para que la progresión con crampones sea segura. Circunstancia que es de agradecer ya que el tobogán es importante y cualquier resbalón podría hacernos perder algo más que muchos metros de desnivel. La pala se abre en su parte inferior y parece quedar cortada sobre el Valle de Pineta y aunque en el último centenar de metros pierde inclinación, no nos seduce en exceso tener que poner en práctica las técnicas de autodetención. Acusamos la potencia de la pendiente y nos alegramos de que se haya nublado.

14:10.- Cuello de Monte Perdido. Fuera crampones, porque nos encontramos con el paso más técnico de la ascensión: un contrafuerte escalonado que habremos de salvar trepando hasta alcanzar la arista nororiental del Monte Perdido. Superamos el pequeño reto en unos pocos minutos y hollamos la arista que, a la izquierda, asciende hasta un leve collado que separa esta del promontorio definitivo con sus 3.355 m.


14:30.- Aprovechamos la ocasión para asomarnos hacia el Norte y contemplar el espectáculo de los circos limítrofes con Francia. A nuestros pies, el lago de Marboré se deshiela sobre el lecho glaciar por el que otrora descendía una gran lengua de hielo desde la cara septentrional del Perdido. Cerrando la cubeta que sustenta el lago se levanta el dique natural que forman los Astazús con el Pico de Pineta, separados por el corte abrupto y seco de la brecha de Tucarroya. Al otro lado destaca, tras el blanco de los neveros y el  gris calcáreo de la montaña, el verde de los valles franceses  mientras más allá, las sierras del interior que los circundan empiezan a quedar desbordadas por jirones nubosos que pugnan por remontarlas.















 




A nuestra espalda, El Soum de Ramond se levanta desafiante y vertical, mostrando su cara más agreste y difícil, sustentada en la base por rimayas persistentes y palas extensas de nieve realmente muy empinadas. Su conexión desde esta vertiente con el Monte Perdido supone la arista más atractiva y con más carácter alpino de todas las que hoy hemos visto, pero el descenso a lo largo de esa vía nos hubiera llevado demasiado tiempo imposibilitándonos coronar la tercera de nuestras presas.

Avanzamos hacia el promontorio final por una traza cubierta de piedra menuda que zigzaguea a lo largo de la gran loma y a las 14:55 tocamos el cilindro de hormigón del vértice geodésico.
No somos los únicos allí arriba. Al menos hay aquí diez personas más, algunas de las cuales inician el descenso. Somos seis los miembros del grupo que nos hemos juntado en la tercera cumbre de la jornada. Descenderemos juntos hasta el pequeño lago helado de la base del Cilindro.

Fotos a "tutiplén", Individuales, de grupo, panorámicas, selfies… el entorno lo merece. Hacia el Oeste sobresale un poco por debajo, la torturada torre de roca del Cilindro de Marboré tras el cual, y aún más bajos, se distinguen los otros componentes orográficos del macizo: Marboré, Casco, Taillón…Hacia el suroeste,  Ordesa. Al sur el Cañón de Añisclo  con la Torre de Góriz, también conocida como Morrón de Arrablo, como un centinela entre las masas del Soum y la Punta de las Olas, completan el círculo de maravillas  que nos ofrece esta montaña mítica.



15:15.- Descenso por la pala hacia el lago helado de Monte Perdido. La famosa pala de nieve que cubre el corredor de la ruta normal al pico ha recedido hasta las paredes de la izquierda por lo que materialmente nos deslizamos por la movediza masa de cascajo perdiendo altura muy rápidamente. Hoy no existe peligro de salir volando por la temible “escupidera”.




15:45.- Bordeamos el lago por la izquierda y tras una breve parada (15:50) seguimos la trocha que desciende directamente al Circo de Góriz, allí donde se levanta el legendario refugio Delgado Úbeda.  La ruta de descenso discurre de escalón en escalón hasta que conseguimos divisar la cuadrada construcción del edificio que han ampliado añadiendo un nuevo cuerpo casi tan grande como el original. La última vez que anduve por aquí hace ya cuatro años, estaban iniciando su construcción.

16:55h.- Por fin Góriz. Las inmediaciones del refugio se asemejan a un campo de refugiados. Por todas partes hay gente tumbada por el pasto, las tiendas desmontadas pero extendidas en el suelo esperando a que anochezca para volver a levantarlas y la terraza poblada por multitud de individuos de lo más variopinto: montañeros, corredores de montaña, senderistas a secas, guiris, curiosos, arrepentidos, novatos engañados por algún colega que les dijo que llegar hasta aquí era pan comido…


Alguien del grupito entra en el recinto y sale con unas latas de cerveza de las que damos buena cuenta en un abrir y cerrar de ojos mientras disfrutamos de un merecido descanso sentados en la plataforma de cemento de la terraza, sin botas y con los pies colgando.

Cambiamos impresiones con unos vascos que nos encontramos en la última cumbre. Nosotros regresamos a lo alto de las Cutas para tomar el último bus hacia Nerin a las 20:00h. Ellos dormirán en el refugio y la mañana siguiente bajarán por el arrablo de la Fuen Blanca para enfilar el cañón de Añisclo, descendiendo por el hasta el puente de San Urbez, donde les espera el coche. Nos despedimos y a las  

18:00h. nos vemos remontando el circo de Soaso por la izquierda hasta alcanzar el paso de Cuello Gordo por el que cruzamos esta misma mañana en sentido inverso.

Alcanzamos a parte de los compañeros que subieron a la Punta de las Olas en los últimos centenares de metros. Son los que alargaron la actividad un poco más (Soum de Ramond) recorremos juntos el último tramo hasta el punto de encuentro con el autocar. Son alrededor de las 19:30 cuando nos sentamos en la pradera a esperar a que nos recojan.



Un grupo avanzado tomó el autocar anterior por lo que somos solo trece los que  bajaremos en el  último del día.

20:00h.-Todos a bordo y a Nerín. (Otro éxito del CULMEN)

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