viernes, 18 de julio de 2014

Extractos del diario de un Montañero - Ascensión al Castillo del Turbón 2.492 m.

08.07.2014 -- Las posibilidades de disfrute que nos ofrece nuestro Pirineo parecen ilimitadas. No importa si nos decantamos por subir a la cumbre de un tresmil, hacer circulares enlazando valles de belleza incomparable, descender barrancos de múltiples características técnicas, o disfrutar de una jornada tranquila visitando la arquitectura multicentenaria de cualquier pueblecito de montaña.

Cuando uno lleva frecuentando estos parajes desde hace bastantes años puede parecer que ya lo ha visto todo, pero nada más lejos de la realidad, pues la búsqueda de nuevos objetivos se amplía entonces a zonas próximas a los valles "clásicos". Fijamos el punto de mira en alturas más modestas que, a fuerza de percibirlas de reojo desde la carretera mientras nos dirigimos una y otra vez a los lugares de siempre, acaban por picar nuestra curiosidad. Luego buscamos reseñas, historia y testimonios y, una vez que lo procesamos todo, nos sorprendemos al comprobar que aún quedan tesoros por descubrir.

En esta ocasión, la propuesta es una montaña con claros tintes mágicos según la tradición popular: El Turbón,  allí donde "Las brujas tienden las ropas al sol". Al Turbón se le atribuyen todas las furias meteorológicas que en ocasiones caen sobre esta zona de la comarca ribagorzana (como ocurre con el Moncayo en otras de Aragón) Tanto al alba como al atardecer el reflejo de la luz solar tiñe la cumbre de rojo incandescente alimentando la leyenda y el halo misterioso que envuelve la montaña.

Descubierta a mediados del S. XIX por el conde Henry Russell, se trata de un macizo calcáreo formado en el mesozóico ó Era Secundaria, (para entendernos, en la época de los dinosaurios) período geológico que se inició hace 250 millones de años y concluyó hace 65 millones. Se sitúa geográficamente en la comarca oscense de la Ribagorza dividiéndola en dos zonas, la Alta y la Baja, separando los valles del Ésera al Oeste y del Isábena al Este. De contornos áridos y paredes grises y escarpadas, constituye una atalaya inmejorable para la observación de los macizos circundantes de Este a Norte, desde Cotiella y Sierra de Chía hasta las Maladetas, pasando antes por el Posets y el Perdiguero. 

El Turbón tiene varios accesos, pero con vistas a facilitar la logística, he elegido el ataque desde el Norte ya que es la zona más cercana a El Run, base habitual de las actividades del Culmen.

Aproximación.

Desde el Albergue de El Run, tomamos carretera N260 hacia Castejón de Sos y posteriormente hacia Las Paúles. Una vez pasado Bisaurri y Ramastué, a la altura del Km. 375, nos desviamos a la derecha para remontar del Col de Fades con dirección a San Feliú de Veri por carretera estrecha pero bien pavimentada. A3 Km. llegamos a S. Feliú, pero cien metros antes de la entrada (se ven las casas del pueblo al final de una recta) tomamos un desvío a la izquierda que señala La Muria. La carretera en buen estado nos conduce durante 1,8 Km. hasta La Muria, un conjunto de apenas 6 casas colgado en un montículo. Atención a la izquierda, a unos 50 m. del primer edificio, porque hay un desvío a la izquierda que deberemos tomar. La calzada desciende por la ladera izquierda de un valle a lo largo de 1 Km. hasta llegar a una zona recreativa conocida como el Llano de la Muria. Precaución porque hay que vadear un arroyo con el coche para entrar a la zona de estacionamiento. Cabaña, fuente de dos caños con agua fresquita y carteles indicadores. Desde aquí empezamos a subir a pie.




La ascensión.-

09:50.- Tomamos pista a la derecha siguiendo los carteles indicadores.

09:55  La pista nos ha llevado hasta un llano con bifurcación y poste con  dos carteles de madera: uno indicando un ramal de pista que va hacia la izquierda y que anuncia al Turbón por Selvaplana, otro a la derecha al Turbón por el Puerto de la Muria, que coincide con la continuidad de la pista por la que caminamos. Hay un tercer indicador hacia el Puerto de la Muria sobre una estaca señalando hacia el bosque y que figura en el mapa como acceso más directo al puerto, pero lo ignoraremos por no existir indicios de entrada a ningún sendero. Continuamos por tanto a lo largo de la pista atentos a cualquier señal que nos encamine internándonos en el bosque de la ladera a nuestra izquierda.


10:20.- Transcurridos unos cientos de metros después del cruce, se distingue un hito en el suelo, a la izquierda de la pista con señalización PR de cambio de dirección sobre una pequeña roca de la orilla (¡Atención!, la señal es difícilmente visible desde nuestra perspectiva ya que, sin duda, se pintó para los que vienen en dirección contraria.) Tomamos pues el estrecho sendero que remonta la ladera protegido por un sombrío túnel de vegetación.

                                                                                


11:00.-Acaba la pendiente y desembocamos en un amplio claro de verde pasto que atravesamos directamente hasta encontrar de nuevo el sendero, al tiempo que vuelve a internarse en el bosque. Poco después veremos el mojón que marca la cota más alta del collado de La Muria y continuaremos por el PR ya en la otra vertiente con ligero descenso. Bordeamos una gran dolina por la derecha y a eso de las 11:20 pisamos terreno despejado con indicador de poste. Hacemos caso del letrero que nos conduce hacia el "Turbón por Collado de San Adriá" a la izquierda, remontando a lo largo de un cortafuegos. A nuestra derecha y según ganamos altura se perfila la gran mole del Turbón sobre bosques de pino. Llegar a lo más alto del cortafuegos nos llevará poco más de 15 minutos. Una vez en la loma superior afrontaremos la subida a la derecha, mal señalizada y entre pinos ya que los hitos escasean y no existe traza aparente de sendero.

Cortafuegos (cota inferior)
Cortafuegos (cota superior)
He aquí donde la intuición nos ha de guiar en la remontada de 800 m. de longitud y casi 300 de desnivel. Será necesario buscar la ruta sorteando pinos y escogiendo los mejores pasos por mero instinto. Con todo alcanzamos un collado a las 12:15 a 1.925 m. de altitud. Estamos en el Cap de la Montañeta. Justo en su cima encontramos otro poste con tres señales: al sur hacia el Turbón, al Este a la Muria por Selvaplana y al Norte hacia el Puerto de la Muria, justo el punto desde donde venimos.



El Turbón sobre la Canal de S. Adrián


Localizamos visualmente a la izquierda el sendero que nos conectará con el fondo de la Canal de S. Adrián, que más que canal no es sino un extenso valle flanqueado por altas paredes de roca de más de 300 m. de altura.
Cuando la senda toca el fondo del valle se acaban las evidencias y la señalización coherente. A partir de este punto hemos de avanzar por instinto ya que los hitos que a duras penas encontramos están emplazados de forma anárquica y discontínua.

  
                                                                                       

                         
 13:00.- Después de remontar varios promontorios sin garantías de que nos encontremos siguiendo la ruta idónea, nos hallamos caminando sobre una verde pradera plagada de jardincillos de flores de nieve (Edelweiss) tan profusos que a duras penas evitamos pisar.
Sin certezas absolutas tomamos al azar una de las múltiples líneas de hitos que nos conduce a través de un canchal hasta otra elevación del terreno coronada por otro poste indicador. Son las 13:30.




Uno de los letreros de madera señala al suelo por estar desprendido, colgando materialmente, pero adivinamos la ruta que pretende indicar (Las Vilas del Turbón) gracias a la proximidad de una vaguada evidente que desciende hacia el SE. El otro cartel apunta al N-NW y reza: Valle de San Adrián. Superamos al S. una canal pedregosa hasta alcanzar un caos calizo sobre el cual alguien debió volverse loco sembrando hitos (quien sabe si por efecto de alguna borrachera festiva)  aunque con el collado de Perroduno a la vista, ya nadie va a confundirnos, pues a nuestra derecha, sobre la arista que conduce a la cumbre, distinguimos cuatro figuritas humanas que avanzan en fila recortadas contra el cielo hacia lo que suponemos es la cota más alta del macizo, el Castillo del Turbón. Una vez en las proximidades del collado Sur, remontamos hacia la derecha la amplia loma que describe un arco hacia el norte. Ganamos altura rápidamente en cómoda subida, y son las 13:55 cuando caminamos a la huella de los cuatro que nos precedían.




La arista final es pelada y relativamente amplia pero no por ello menos vertiginosa en algún que otro tramo hacia ambos lados, pero especialmente hacia el izquierdo y nos presenta al frente una cima redondeada que seguramente nos oculta otra definitiva ya que no vemos sobre ella a los cuatro que van por delante. Cuando superamos esa primera eminencia queda confirmada la existencia de otras dos cumbres, siendo la más próxima la que ostenta mayor altitud, que se distingue con una base coronada por un mojón de roca en torno al cual están sentados los cuatro (tres chicas y un chico) que llegaron hasta allí unos minutos antes que nosotros. La otra punta, separada de la principal por unos cincuenta metros de lomo pedregoso, alberga varios paneles solares que alimentan otras tantas antenas cuya misión desconozco y una mesa de orientación sobre la cual se extiende la foto en color de una panorámica de todo el Pirineo, muy útil en el día de hoy en que las nubes no paran de moverse en torno a las alturas que acabamos de conquistar. Son las 14:00 h.

Toma de fotos desde ambas cumbres y a las 14:20 h. estamos desandando nuestros pasos por la arista en busca de la ruta de descenso. El desnivel sobre ambas vertientes de la loma es imponente, ahora a nuestra derecha vemos entre jirones de nubes el fondo del valle a más de mil metros por debajo, hacia el SW. y el valle de San Adrián a no menos de quinientos hacia el lado opuesto.


El descenso.-


Cap de la Montañeta (opciones: Puerto o Selvaplana)
Por la misma ruta de subida a la inversa, a lo largo de la Canal de San Adrián hasta el Cap de la Montañeta. Una vez allí optamos por variar y en lugar de regresar al Puerto de la Muria descendemos en dirección al Llano de la Muria por Selvaplana (ruta de la derecha) 16:10 h. (tras parada previa para comer desde las 15:25 hasta las 16:00)
 Descenso tranquilo entre arbustos de boj y enebro (particularmente grandes en esta zona) En un par de ocasiones hemos de abrirnos paso entre reses de vacuno que pastan despreocupadamente en medio del sendero que más abajo se funde bajo la cubierta de un bosque espeso y sombrío al tiempo que gana inclinación. Estamos en Selvaplana.


16:57.- Llanos despejados y grandes pinos. Por fin la pista forestal en cuyo margen destaca un poste que marca, a la izquierda, hacia La Muria. 1,6 km. de pista y son las 17:20 cuando estamos de regreso al lado del coche.




Dificultad: baja-media (por desnivel y peculiaridades de señalización)
Desnivel: 1.142 m.
Tiempo ascenso: 4h. 15'
Tiempo descenso: 2h. 55'
Cota inferior: 1.350 m.
Cota máxima: 2.492 m.
Distancia total aprox. 17 km.

















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