lunes, 24 de marzo de 2014

Extractos del diario de un montañero - Balaitus (3.151 m.)




ASCENSIÓN AL BALAITUS (3.151 m.)
(Vía Brecha LaTour)
                                                   28 – 29 de Mayo de 2011


A continuación describo la ascensión al pico "insignia" del macizo central de los Pirineos. El Balaitus es una montaña de características monumentales; constituye la mayor altura de la zona con sus 3.151 m.  y ganar su cumbre, compartida con nuestros vecinos franceses, exige una buena dosis de esfuerzo y de técnica en el acceso por cualquiera de sus caras.

La primera ascensión la llevé a cabo durante la primera semana de agosto de 1987 en compañía de Jesús Benítez. La ascensión descrita a continuación es más reciente, de mayo de 2011, y contó con la dificultad añadida de poner en la cumbre a nueve "culmenitas" en condiciones invernales y un posterior descenso por la misma vía de acceso debido a que el estado de la nieve desaconsejaba la ruta habitual para el regreso a través de la llamada Gran Diagonal, por la cara sur-occidental de la montaña.


27 de mayo, Viernes.- Tal y como viene siendo habitual en estas nuestras escapadas del CULMEN al Pirineo, todo empieza  un viernes por la tarde en la Avenida de América. Allí se produce el reparto del personal en coches (cuatro en total) que aportan los propios participantes y luego, de forma escalonada, uno tras otro los vehículos van echándose a la carretera repletos de culmenitas; aquella A2 siempre espesa y "atascadeira" a casi todas horas pero que no desanima en absoluto a los aventureros, ilusionados ante la perspectiva de regresar a uno de sus paraísos preferidos.

Este viernes, la caravana propia de los prolegómenos del fin de semana, se complica a causa de los chubascos tormentosos que salen al encuentro de los viajeros a lo largo de un buen trecho del camino pero, al final del día, todos los participantes terminan juntándose felizmente en Sallent de Gállego, el pueblo más representativo del valle de Tena.

Primera noche en el Hotel Balaitus. El nombre del establecimiento viene que ni pintado para la ocasión, dado que una de las actividades que se pretenden llevar a cabo el sábado 28 no es ni más ni menos que la cumbre que inspiró a su constructor y que es la más alta de toda la zona, con sus 3.151 m. de altitud. Antes de ir a dormir quedamos todos de acuerdo en la hora más conveniente para levantarse: las 5:30 de la mañana, puesto que habremos de aproximarnos antes hasta el refugio de Respumoso (ó Respomuso) añadiendo las dos horas y media de subida hasta el Circo de Piedrahita a lo que podamos después emplear en ascender a la cumbre.

28 de mayo, Sábado.- 5:30. Los despertadores suenan y al poco rato ya crujen bajo nuestros pies las vetustas escaleras de madera del rústico y acogedor hotelito. El momento apenas da de sí para echarnos algo a la boca a modo de desayuno. Todos suben de nuevo a los coches que se ponen en marcha para ir remontando la carretera que nos aproxima hasta el embalse de la Sarra, punto de acceso al sendero GR11 que nos situará a la misma puerta del refugio de Respomuso, base de operaciones de nuestra actividad.

6:30.- Partimos al fin desde el Embalse de la Sarra. Tomamos el GR11 que discurre hacia el Norte sobre la margen derecha del río Aguas Límpias. El camino se interna en un bosque de hayas, abedules y álamos blancos, mezclados con el sempiterno y característico pino negro. Cruzamos varios arroyos que desde el Oeste desaguan en el cauce principal. Proliferan por doquier las cascadas y el agua invade el sendero en numerosas ocasiones. Nada inquietante en el cielo. La perspectiva de un día soleado y las muchas horas de luz que en ésta época nos concede la Primavera, nos alegra y nos hace prever un fin de semana propicio para lograr nuestro objetivo y la oportunidad de tomar fotos espectaculares.



7:10.- A la altura del llamado Paso del’Onso (Paso del Oso) el sendero se ramifica al pié de un indicador que señala un ramal hacia el Norte, mientras que el GR11 traza una curva progresiva hacia el Este. El cartel de chapa pintada de amarillo y atornillada a una gran roca señala: PICO ARRIEL “NO LAGOS DE ARRIEL”, de forma que advierte que los famosos lagos de Arriel no están precisamente en la misma ruta de acceso a la montaña que les da nombre como suele ser habitual. En este caso, alerta a los que buscan la belleza de los susodichos lagos, para evitarles una decepción. La ruta auténtica está más adelante, a unos dos kilómetros de éste desvío.

A medida que avanzamos adquirimos altitud sobre la margen derecha del Aguas Límpias aún protegidos por la capa arbórea.

8:10.- Atrás, ha quedado el bosque. El sendero deja de estar tapizado de hojas caídas y se torna pedregoso. Los repechos se alternan con grandes rectas relativamente horizontales y después de superar una cuesta pronunciada nos asomamos al fin al mirador desde el cual se puede admirar el magnífico ibón represado de Respomuso, rodeado por multitud de cimas piramidales jaspeadas de nieve bajo un cielo azul intenso, sin una sola nube que haga dudar de que tendremos una ascensión tranquila.

8:45.- Cubrimos el último kilómetro de senda que nos separa del gran refugio, dejando a nuestra derecha la solitaria capilla que aquellos que por vez primera se acercan por aquí, confunden con el propio refugio. Este tramo bordea la orilla septentrional del ibón en dirección Este, elevándose sobre aquel para luego descender hasta la sólida construcción.

9:00.- Una vez en el refugio repetimos el mismo procedimiento por enésima vez. Alguien del grupo entra en el establecimiento, verifica la reserva y la habitación asignada para la pernocta y reparte las llaves de las taquillas. Nos apresuramos a retirar de las mochilas aquellos elementos que no nos serán necesarios para la ascensión y a guardarlos en las taquillas metálicas. Al final nos quedamos con los crampones, el piolet, el arnés… y alguna que otra cuerda ante la posibilidad de que haya de montar algún rappel.

9:40.- En marcha. Pasamos por detrás del edificio y nos aproximamos a la orilla derecha del barranco de Respomuso. Este asciende hacia el Norte formando anfiteatros que rápidamente nos hacen adquirir altitud sobre el circo. Sin apenas darnos cuenta hemos ganado muchos metros consiguiendo un completo dominio visual sobre el circo de Piedrafita con todos sus picos circundantes, y al mismo tiempo nos hemos acercado  bastante al cordal espectacular de las Crestas del Diablo, que no es sino el preludio agreste y rocoso, de la arista que entronca con el Balaitus, punto culminante del macizo.

La arista forma lo que se denomina en los mapas la “Vuelta Barrada”, una herradura bastante pronunciada cuyos perfiles septentrional y oriental definen la frontera natural entre Francia y España.

10:25.- Caminamos por un alto sendero que traza su línea paralelamente a la hoja interior de la “Vuelta Barrada”. Tras un breve descanso reanudamos la marcha y a las 10:35 pisamos el primer nevero. La Cresta del Diablo queda ahora a nuestra derecha justo cuando alcanzamos una altitud equivalente a la del pico Peñalara es decir, un poco por encima de los 2.400 m.

11:00.- Nos reunimos todos en el último dominio de tierra firme del recorrido antes del ataque a la cumbre. A partir de aquí los grandes neveros que sirven de base al macizo se hacen los amos del terreno. Una vez reanudamos la marcha, apreciamos a nuestra derecha, sumido en lo más profundo de la Vuelta Barrada, el ibón del mismo nombre. Aún congelado, apenas se adivinan sus contornos delimitados por una leve línea verdosa. Los neveros se van sucediendo hasta que al fin alcanzamos el gran anfiteatro que se rinde ante el primero y más difícil obstáculo que habremos de superar hoy: la Brecha La Tour, que se alcanza tras superar un corredor estrecho y casi vertical colgado entre dos torreones de roca: a la izquierda el pico Anónimo, de 3.022 m. y a la derecha el espolón que constituye el extremo meridional de la arista de Castillerou, nexo de unión con la cumbre del Balaitus.
     
La brecha LaTour es, como ya se ha dicho, un couloir de nieve estrecho y vertical de unos cien metros de largo, estrangulado en su mitad por un conglomerado de bloques de roca. La observación del progreso de una cordada que nos precede a lo largo del mismo, nos da una idea de la magnitud de la ascensión que nos espera en pocos minutos.

11:50.- Hacemos un alto y nos reagrupamos en un islote de terreno, el último antes de atacar la pala de nieve que se une más arriba a la base del corredor.

13:00.- De forma ordenada se salva el estrangulamiento de roca que bloquea el paso a mitad del recorrido. Hemos de pasar uno a uno ya que es frecuente la caída de piedras; en más de una ocasión hemos de protegernos echándonos a un lado para evitar que algún proyectil que baja rebotando entre roca y nieve nos alcance. Hacia el lado derecho de la canal, la pared del espolón de roca está equipada con una serie de barras de hierro y una cuerda fija azul que aparece y desaparece entre la nieve. Hemos rebasado el bloque empotrado y lo que nos espera es una pala de nieve que alcanza al menos los 75º de inclinación que es superada sin dificultad gracias a que la nieve mantiene una consistencia aceptable.

13:20.- Nos reunimos todos en la brecha. El espacio es reducido y nos apiñamos procurando no perder pié sobre la estrecha hoja de nieve y caer hacia una u otra vertiente en un vuelo de más de doscientos metros.

Se montan cuerdas fijas para alcanzar la cima del espolón que flanquea la brecha hacia el Norte, nos quitamos los crampones para progresar más cómodamente por la roca y más o menos a las 13:55 ya hemos pasado todos por la cumbre. Ahora toca volver a calzar crampones y descender hasta el inmenso nevero que recorre la ladera occidental de la vertiente de Arriel, en travesía hasta la misma cumbre del Balaitus.

14:15.- Cumbre. Salvada la última loma de nieve nos reunimos en torno a los dos vértices geodésicos superpuestos que marcan la cota más alta de la zona; El típico mojón de cemento armado, característico de los geógrafos españoles, y el “cuatrípode” metálico que aquí colocaron los franceses, no olvidemos que el Balaitus es una cumbre compartida por estar en la línea de frontera entre los dos países vecinos. Una vez más repetimos el rito de siempre: felicitaciones, abrazos y palmadas, pero siempre con moderación ya que aún queda el descenso y una cumbre nunca se da por vencida hasta que estás de regreso en el valle o en el refugio, sano y salvo. Luego vienen las fotos, las panorámicas, las miradas hacia el fondo de la hoya donde contrasta la superficie azul de los lagos de Arriel. La observación de la colección de grandes cumbres que se rinden a nuestras plantas. La inmensa mole del Midi d’Ossau, solitaria e imponente sobre  el oleaje montañoso que la sustenta.


Luego, como no, aprovechamos para tomar un bocado y deliberar sobre la ruta de regreso. Coincidimos en la cumbre con un grupo de valencianos e intercambiamos impresiones. El descenso por la vía normal, conocida como la Gran Diagonal, está seriamente desaconsejado a causa del mal estado de la mucha nieve acumulada en la vertiente occidental, así que todos optan por regresar por donde han venido. Como consideramos que no es conveniente perder el tiempo haciendo comprobaciones ni tentar a la suerte, decidimos hacer lo propio. Para ello habremos de montar al menos 5 rappeles porque solo hemos subido dos cuerdas de 30 metros. Ello nos llevará un tiempo considerable ya que 9 personas son multitud a la hora de hacer cola para bajar una a una por la cuerda.


15:00.- Descendemos hacia la brecha. El Vignemale observa nuestra progresión en la distancia mientras abandonamos el domo nevado de nuestra montaña de hoy. Somos actores diminutos interpretando sobre un escenario inmenso de decorados fantásticos. Realizamos, dirigimos y protagonizamos nuestra propia película, sin dobles ni especialistas. Experimentamos de nuevo la misma sensación de libertad que nos mantiene adictos a esta locura maravillosa que es la Montaña.   
             
16:00.- Siendo un grupo grande implicado en un descenso tan laborioso, se nos presenta el problema añadido del espacio reducido en el que tenemos que operar. Las reuniones suponen un reto a la coordinación, punto esencial ya que los que esperan turno han de repartirse en pequeños rellanos a diferentes alturas sobre los puntos de anclaje.  El segundo rappel requiere de todo nuestro ingenio ya que tras el descenso del primero, directamente desde la roca al corredor de nieve, la cuerda queda bastante alejada del alcance de los que estamos en la brecha. Tras alcanzarla con la punta de un bastón telescópico conseguimos atraerla hasta la brecha y una vez en nuestro poder nos aseguramos su control atándole unas cintas para poder acercarla cada vez que alguien termina de descender por ella.

Uno tras otro, vamos montando los rappeles. Una vez en el corredor de nieve y habiendo superado el estrangulamiento de roca de la mitad, algunos optan por descender a base de crampones y piolet. Otros nos quedamos vigilando la progresión de los menos experimentados que por seguridad siguen utilizando la cuerda. Cuando ya no se pueden montar más rappeles porque estamos el la base del espolón, aún queda una buena extensión de pala nevada de notable inclinación.
  

Son nada menos que las 20:30 cuando los últimos  del grupo son recibidos por el resto de compañeros con aplausos y abrazos en la terraza del refugio. ¡Ahora sí es el momento de celebrar la cumbre!  
Nos apresuramos a cambiarnos de calzado y guardamos el equipo en las taquillas. Después de la cena ya habrá oportunidad de darse una buena ducha. Son las 20:50 cuando al fin nos sentamos a la mesa. Después de la cena subimos a la habitación que tenemos asignada y vamos tomando turnos para meternos debajo de la ducha.



Esta noche descansamos mejor tras la intensa actividad. Además mañana no hay que madrugar. El desayuno será a las 8:30.

29 de mayo, Domingo.- 8:30.- Desayuno típico de refugio concurrido es decir, bastante “normalito”. Rehacemos mochilas y nos vamos hacia Sallent no sin antes hacernos la foto de grupo en las inmediaciones del refugio.
9:30.- Descenso delicioso por el GR11 a través de los bosques del barranco de Aguas Limpias, donde la primavera parece haber estallado en un festival de luz y color.
 
12:00.- Llegamos al embalse de La Sarra. Fin de la actividad y regreso a Madrid.

Calificación técnica: AD. Ascensión técnica, cuya relativa dificultad se incrementa por el hecho de tener que descender por la misma ruta de acceso. Uso imprescindible de la cuerda, crampones y piolet. Pendientes de nieve de hasta 75º.
Condiciones atmosféricas: tiempo excelente con temperaturas suaves y viento en calma.
Desnivel: La Sarra – Respomuso 770 m.
Respomuso – Balaitus  951 m.   Total sábado 28.05.11: 1.721 m. (ascenso)     
                                                                                                          

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